latinajo.
macarrónico, ca.
Ejemplo (extraído de Zalacaín el Aventurero de Pío Baroja):
Dantchari hablaba en castellano con esa pedantería clásica de los curas y seminaristas, que creen indispensable para mayor claridad, decir de cuando en cuando alguna palabra en latín entre personas que ignoran en absoluto este idioma.
(…)
-Pues habéis de saber -dijo Dantchari- que José Cacochipi, el hijo menor de André Anthoni la confitera, ha sido conocido siempre, urbi et orbe, por el apodo de Joshé Cracasch.
(…)
-Quisieron hacerle estudiar para cura y ordenarle in sacris, pero fue imposible.
Se puede decir de él que es músico per se y hombre per accidens.
(…)
Tal era la historia de Joshé Cracasch, que contó Dantchari, el Estudiante, con algunos latinajos más de los que pone el autor.
Cómo me gusta esta expresión. Se me asemeja al léxico torbellinesco. Y a ver si alguien me descubre de dónde procede “macrrónico” que suena a un mismo tiempo a macarra, macarrón y anacrónico.
-¡Cuánto Guiri!
-Sí, ¡cuánto liberal isabelista!
-¿¡Comorrr!?
Habiendo ahora leído Zalacaín El Aventurero de Pío Baroja me he topado con el origen de la palabra “guiri”. Según la DRAE:
guiri
(Acort. del vasco guiristino, cristino).
“El origen de la palabra guiri es la abreviatura del término vasco Guiristino ‘Cristino’.” Parece ser que más tarde el término empezó a abarcar en general a todos los extranjeros, opositores de los nobles ideales de la España profunda en vascongadas. ¡Estos vascos! Y son los gitanos los que mayormente designaban a nuestra Benemérita con tal nombre. ¡Lo que aprende uno leyendo! Y para mañana, ¡latinajos!