Quizá el impacto más profundo de la IA radicará en los efectos que podría tener sobre nuestra compresión de nosotros mismos. Copérnico y los astrónomos posteriores nos desplazaron desde nuestra posición en el centro del universo hasta un pequeño planeta en una de las innumerables galaxias. Darwin y los evolucionistas posteriores nos desplazaron desde el centro de la creación hasta nuestro lugar actual entre incontables formas de vida basadas en el ADN. Estos cambios de perspectiva fueron difíciles de aceptar para algunos. ¿Qué cambios nos esperan si somos capaces de construir máquinas tan inteligentes como nosotros?